Los llamados de vecinos de inmediaciones de la calle Mateo Pereyra al 100 del barrio 8 de Abril alertaron al personal policial de la Comisaría Comunitaria Nº 6 sobre gran cantidad de personas en una vivienda. Los habitantes del lugar indicaron que los asistentes habían copado la calle y hasta realizaban sus necesidades fisiológicas en la vía pública.
Los uniformados se entrevistaron con el dueño de casa, de 21 años, quien indicó que estaban festejando un cumpleaños y el evento tenía una convocatoria de alrededor de 200 personas, entre ellas menores. El joven no contaba con autorización para realizar la fiesta, por lo que le solicitaron que apagara la música y desalojara el lugar, lo que se concretó. Los asistentes se retiraron sin inconvenientes ante la mirada de los policías.