En un despliegue coordinado que abarcó dos provincias, la Unidad de Investigaciones Antidrogas "Santiago del Estero" de Gendarmería Nacional desbarató una organización criminal dedicada al narcotráfico. El dato saliente de la investigación es que la banda era dirigida desde el interior del Servicio Penitenciario Federal Nº 35 de Colonia Pinto.
Bajo las directrices del Juzgado Federal Nº 1 de Santiago del Estero, a cargo del Dr. Guillermo Molinari, los efectivos de la fuerza de seguridad nacional ejecutaron un total de seis allanamientos estratégicos. Tres de los procedimientos tuvieron lugar en territorio santiagueño, en las ciudades de Añatuya -departamento General Taboada-, La Banda y Las Termas de Río Hondo, mientras que un cuarto procedimiento se llevó a cabo en la provincia de Salta.
De manera simultánea, los uniformados requisaron dos pabellones del penal Federal de Colonia Pinto, donde se constató que los cabecillas de la estructura mantenían el control de las operaciones ilícitas a pesar de estar tras las rejas.
Detenciones y secuestro de droga
Como balance de las irrupciones, se logró la detención de tres personas (dos mujeres y un hombre) que formaban parte del engranaje logístico de la banda fuera del penal. Los mismos se encargaban de realizar el tráfico del estupefaciente y la distribución entre las células de la organización.
En cuanto al material incautado, según se conoció, los resultados fueron contundentes: Se decomisaron 15 kilos con 725 gramos de cocaína; dos automóviles, dos motocicletas que eran usados para la distribución del estupefaciente entre los "amigos" de los narcos detenidos.
Además, durante los allanamientos, se incautaron diez teléfonos celulares, tres balanzas de precisión y dispositivos de almacenamiento (pendrive). También se secuestró una suma importante de dinero que sería fruto de la comercialización.
Logística criminal
La investigación permitió determinar que la banda contaba con una aceitada red que conectaba el norte del país con Santiago del Estero. El hallazgo de la droga y los elementos de fraccionamiento ratifican la escala de comercialización que manejaba la organización, la cual quedó ahora totalmente desarticulada a disposición de la justicia federal.