El conductor de un automóvil que en la madrugada del 3 de marzo último chocó dos motocicletas en la Ruta Nº 9, cerca de Árraga (Silípica), y causó la muerte de un niño y de uno de los motociclistas, además de ocasionar lesiones a otras personas, sufrió un revés judicial ayer ya que la Dra. María Pía Danielsen, jueza de Control y Garantías para la Circunscripción Capital, resolvió dictarle la prisión preventiva por el plazo de 5 meses.
Se trata de Ramón Ángel Díaz, a quien se imputa los delitos de doble homicidio simple con dolo eventual en perjuicio de Diego Agustín Torres (37) y Benicio Herrera (12), y lesiones culposas a Ángel Herrera (41) y Silvia Torres (41).
Tal medida fue solicitada por la Dra. Silvia Jaime Luna, representante del Ministerio Público Fiscal, quien fundamentó su planteo en la vigencia de los peligros procesales, además de argumentar que restan producir diversas medidas.
Los querellantes Héctor Mariano Paz, Juan José Saín y Lara Lucatelli se adhirieron al planteo impulsado por la fiscalía.
Pedido de la defensa
A su turno, el abogado Diego Díaz —defensor del inculpado— formuló oposición al requerimiento de la fiscalía y las querellas, solicitando el cambio de la calificativa pidiendo eliminar el agravante del dolo eventual, y que su pupilo sea excarcelado con las medidas restrictivas que se consideren necesarias, ya que consideraba que los peligros procesales de fuga y entorpecimiento al accionar de la Justicia habían desaparecido.
Tras escuchar los planteos de las partes, la magistrada rechazó el requerimiento de la defensa y dictó la prisión preventiva para Ramón Ángel Díaz, manteniéndole el agravante del dolo eventual, resolución que el defensor del inculpado aseguró que apelará.
Pormenores del hecho
La fiscal Jaime Luna acusa a Díaz el hecho de manejar alcoholizado un automóvil Volkswagen Gol Trend dominio AA032CI, con el cual circulaba por la Ruta Nº 9 -en el sentido sur a norte- embistiendo las motocicletas en que se conducían las víctimas, ocasionando la muerte en el acto del niño Benicio Herrera, y lesiones a su padre, como también a Diego Torres -que falleció después- y a Silvia Torres. El test de alcoholemia arrojó 2,72 G/L en sangre para el acusado.