Un grupo de árbitros de fútbol se aprestaban ayer a iniciar el entrenamiento rutinario para estar en estado atlético para poner justicia en los partidos. El escenario de la práctica física eran las instalaciones del Polideportivo Provincial, donde dos de los jueces iniciaron una discusión por diferencias. El enfrentamiento verbal fue subiendo de tono hasta que se produjo una pelea a trompadas.
Uno de los protagonistas, de apellido Ortiz (40 años), realizó una denuncia en la Comisaría Nº 1 en contra de su colega, de apellido Maguna.
La intervención de otros dos árbitros y del profesor que los entrena evitó que las consecuencias fueran peores.
El hecho fue informado a la fiscal Belkis Alderete, quien ordenó que se notificara de una prohibición de acercamiento.