La jueza de Control de Género, Dra. Norma Morán, resolvió dictar la prisión preventiva de Diego Salto (25 años), más conocido como "Chicho", por el delito de homicidio agravado por el contexto de violencia de género, en perjuicio de Thania Santillán (22), tal como lo había solicitado la fiscal Lucía González Farías.
Durante la audiencia, se destacó los pedidos de ayuda de la víctima ante las amenazas de muerte proferidas por el imputado, quien finalmente las concretó. El vecino de Las Tinajas le disparó dos veces a su expareja y recién se entregó horas después, luego de atrincherarse junto al cuerpo.
Los abogados querellantes, Dres. Aída Farrán Serlé y Gilberto Perduca expusieron que "el acoso y el acecho" hacia Thania Santillán era "una constante". Sin embargo, en el último viaje de Thania Santillán (22 años) se hizo más intenso. La joven se trasladó el 16 de febrero a Yuchán (Juan Felipe Ibarra), donde asistió a un baile de carnaval, y luego se fue a Las Tinajas, donde permaneció hasta el 20, día en el que debía regresar a su casa de la calle Alta Gracia del barrio General Paz de la ciudad Capital, ocasión en la que se inició desde horas tempranas el pedido de auxilio, que quedó demostrado a través de testimonios y mensajes de audio y texto.
Inicio del calvario
Thania se comunica a las 7.26 de la mañana con una prima, María Laura Ferreyra, y le dice: "Mary, por favor, llevá mi moto a tu casa, rápido, por favor, Chicho me quiere matar con la escopeta (era un rifle, calibre 22 milímetros), tengo miedo de que haga algo con mi moto".
A las 7.31 se comunica con la madre y le dice: "Chicho me quiso matar con la escopeta, por eso no puedo ir; ya voy a ver cómo me escapo, no digas nada, ya hablé con Manguera (sobrenombre del policía Gonzalo Joel Toloza)".
La madre le responde que dejara de ver al imputado, aunque su hija le responde: "Mami, yo no lo busco; él está aquí, no se retira, a cada rato viene (el acusado vive a pocos metros de la casa de los familiares de la víctima)". El acoso de él y la desesperación de ella se van incrementando con el paso de los minutos.
A las 8 se comunica con Toloza, quien estaba de franco. El policía consideraba a Thania como "una prima" porque el padrastro de ella es tío de él.
Pedido al policía
El uniformado afirmó durante su declaración: "A las 8 de la mañana estuvimos hablando, ella me llamó y le preguntaba dónde estaba; me pidió que si la podía acompañar hasta Yuchán porque Diego (Salto) la estaba amenazando por mensajes. Entonces, le dije que no podía porque tenía que pedir autorización a un superior porque estaba de franco". En ese momento, Toloza estaba con un colega, Carlos Caro, quien le había ido a pedir ayuda para redactar un acta.
A las 9.04 le manda un nuevo audio a Toloza en el que le manifestaba la necesidad de volver a Santiago. "Me pregunta si 'Piru' (sobrenombre del policía Caro) la podía acompañar, pero le digo que él no podía salir sin autorización del superior", reveló. Seguidamente, el policía le pidió que se llegara al destacamento policial y ella le solicitó el número de Caro.
Desesperación
A las 8.51, la víctima vuelve a comunicarse con él. "Ella me manda un mensaje preguntándome si estaba trabajando, pero ya le había dicho que estaba de franco", afirmó. "¿Estás trabajando? Te necesito urgente", le escribió la joven. "A todo esto, yo sabía que Diego la estaba amenazando porque ella me contó por llamadas. Entonces le dije por mensaje que hiciera la denuncia primero para ver qué dispone la fiscal. Y ella me pregunta cómo se hace", recordó.
Sujeto decidido
Toloza insistió en que debía denunciarlo y ella le contestó: "Por más que haga la denuncia, él no va a respetar". "Ella me dice que él es muy decidido, que a él no le va a importar. También me puso en el mensaje que Diego le dijo: 'Si no vuelves conmigo, te voy a matar y después me mato yo' y 'prefiero verte muerta que con otro'".
El policía Caro declaró que él acompañaba a la víctima el día del asesinato. Él circulaba en una moto adelante y a unos diez metros atrás lo hacía Thania en otro rodado similar, hasta que a 7 kilómetros de iniciar el viaje, sobre la Ruta Provincial 194, a la altura del paraje San José, la víctima es interceptada por Salto. Sostuvo que "logró visualizar por el espejo retrovisor" a la víctima y a Salto a la par de ella. Al regresar a este lugar, observa que el sujeto le dispara por primera vez en la espalda y, al caer al piso, le rueda el casco protector y él le realiza el segundo en la cabeza, a boca de jarro. Ante esta situación, el policía se aleja y llama a sus colegas.
El hecho provocó la llegada del servicio de emergencia médica. Una enfermera de apellido Ocaranza, que se aproxima al escenario del homicidio, afirmó que Salto se estaba apuntando con el rifle a la altura del mentón. "Acercate, levantala y llevala porque me voy a pegar un tiro. Llevala porque está muerta, yo la he matado", le dijo dos veces. La muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio debido a un traumatismo encéfalocraneano.
"Ella decía que estaba cansada"
Testigo: "Ella decía que estaba cansada, que la hostigaba y no la dejaba tranquila"