Un insólito y peligroso caso llegó a la justicia en Entre Ríos, donde un jubilado de 77 años, identificado como Barnada, fue condenado por trasladar 500 kilos de dinamita en su camioneta 4x4 sin ningún tipo de permiso ni precaución de seguridad.
El material incautado corresponde a Gelamón V.F. 65%, un explosivo de uso habitual en voladuras mineras. Según la investigación, el hombre inició su recorrido el 11 de junio de 2024 en Córdoba, cruzó la provincia de Santa Fe y llegó a Entre Ríos atravesando el túnel subfluvial, pese a que está estrictamente prohibido circular por allí con sustancias peligrosas debido al riesgo que representa bajo el agua.
Esa noche descansó en la localidad de Cerrito, donde dejó estacionada la camioneta en una estación de servicio. Finalmente, fue interceptado en el Puesto Caminero Santa María, sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 496. Al inspeccionar el vehículo, los efectivos hallaron 20 cajas de cartón cubiertas con trapos, que contenían el explosivo.
Durante el juicio, Barnada admitió que no tenía autorización alguna para transportar dinamita. La fiscalía, encabezada por José Ignacio Candioti, había solicitado 4 años de prisión efectiva, argumentando que el cargamento superaba incluso la cantidad de explosivos utilizados en los atentados a la AMIA, calificando el hecho de “temerario” y de “altísimo riesgo social”.
Por su parte, la defensa pidió la absolución o, en su defecto, una condena condicional. Finalmente, la jueza federal Noemí Berros resolvió imponerle tres años de prisión en suspenso por tráfico ilegal de explosivos.