Los detectives del Departamento Homicidios y Delitos Complejos trabajaron en la escena del femicidio y, tras recabar testimonios, solicitaron los movimientos de impacto de las antenas de las compañías celular tanto de Javier Beltrán como de Paola Chius, del día de su desaparición.
Ayer, el cabo primero que testimonio frente al Tribunal de Juicio Oral, indicó que las empresas de servicio de telefonía brindaron los impactos de dos antenas que detectaron las actividades realizadas por Beltrán, desde el 6 de agosto cuando Chius desapareció.
Por lo que uno de los impactos muestran al femicida a escasos kilómetros de Colonia Dora. Además, de las comunicaciones que mantuvo, en el lugar, con Ponce la que habría durado entre 5 y 6 minutos. Luego, se entregó una plantilla de las llamadas que habría intercambiado Beltrán y Ponce, tras el crimen.