Los actos de violencia en una pareja se sucedieron desde hace tiempo; sin embargo, uno de los incidentes más graves ocurrió el 11 de noviembre del año actual en la residencia del hombre, de apellido Álvarez, situada en La Juliana, un paraje próximo a Villa Figueroa. Según la denuncia, Álvarez había optado por terminar la relación sentimental que duró un año, situación que enfureció a la mujer, quien procedió a insultarlo e intentar agredirlo físicamente. En medio del tumulto provocado por la rechazada mujer, esta habría rociado nafta y alcohol sobre el hombre con la intención de prenderle fuego, sin que este hecho llegase a suceder.
El afectado presentó la denuncia en la Comisaría Nº 24 de La Cañada y, en respuesta, la Justicia dictaminó una restricción de acercamiento y contacto.
No obstante, con el transcurso del tiempo y la perseverancia de la mujer, retomaron su relación amorosa. Sin embargo, este segundo intento tampoco resultó como esperaban. Se desencadenó un nuevo incidente intrafamiliar recientemente. El hombre decidió no asistir a una fiesta de egresados a la que habían sido invitados y se lo comunicó a su pareja. En respuesta, la mujer inesperadamente se alteró y comenzó a golpear su cabeza contra una planta y la mesa. Álvarez trató de calmarla sin éxito. Apareció en la escena una cuñada de la mujer, pero tampoco logró apaciguarla. Motivado por el descontrol, Álvarez llamó a la madre de la mujer, pero quien apareció fue su hermano, quien responsabilizó a Álvarez por la crisis emocional de su hermana y lo golpeó con un fierro. La mujer aprovechó este caos para escapar en la motocicleta de Álvarez, quien aseguró que el rodado le pertenecía.
Como resultado, la víctima denunció en la estación de policía el hurto por parte de su compañera sentimental y las lesiones ocasionadas por su cuñado, ambos de apellido Herrera.
Esta violenta confrontación motivó la intervención de las autoridades de la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar. Ordenaron una investigación.