Las redes sociales son cada vez más importantes para la inmediata comunicación con amigos, compañeros de trabajo y hasta para entablar una relación sentimental. Sin embargo, en cualquier momento, se puede quedar expuesto ante cientos de usuarios por un error o por la simple necesidad de mostrarse en ciertos momentos.
Uno de estos casos generó un escándalo y le costó el cargo a un policía. El uniformado, quien prestaba servicios como jefe de una dependencia policial de la ciudad de Frías, departamento Choya, realizó una publicación en su estado de Whatsapp, donde generalmente se exponen escritos e imágenes que se comparten con todos los contactos y desaparecen automáticamente luego de 24 horas.
El efectivo publicó sus partes íntimas y las imágenes no solo fueron vistas por familiares, amigos y vecinos, sino también por sus colegas, subalternos y las autoridades del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 7 con los que estaba en contacto permanente por su función al frente de una comisaría.
El hecho fue informado a la Jefatura de Policía y se ordenó su inmediato desplazamiento del cargo. Seguidamente, el jefe policial quedó a disposición de la Dirección General de Recursos Humanos, donde se analizará su accionar y se emitirán sanciones si fuera necesario. En este sentido, no se sabe si la publicación fue deliberada o si trató de enviar las imágenes a uno de sus contactos y terminó publicándolas en su estado, a la vista de todos.
Fuentes policiales indicaron que el uniformado podría ser sancionado aplicando la ley de generalidades para el personal policial 4.794 de la provincia que regula los derechos, deberes, estabilidad laboral, régimen disciplinario y situación de revista de los uniformados. En este sentido, podrían tener en cuenta el artículo 191, inciso 7, que dice: "Todo otro acto que afecte gravemente el prestigio de la institución o la dignidad del funcionario", o el artículo 190, inciso 13, que reza: "Todo otro acto que afecte gravemente la disciplina o la responsabilidad de la institución".