Una joven de 28 años, domiciliada en el barrio San Jorge de Garza (Sarmiento), observó que ofrecían "ofertas" tentadoras de bicicletas. Se interesó y advirtió que el comercio tenía domicilio en la capital santiagueña, lo que provocó una mayor confianza. La mujer se puso en contacto con una vendedora, quien le brindó un abanico de ofertas de rodados para que eligiera. Finalmente, manifestó su interés en uno de ellos que tenía un precio de 160 mil pesos. La vendedora le manifestó que debía transferir una "seña" de $18.500 para entregarle la bicicleta en la puerta de su domicilio. En efecto, la joven cumplió con lo solicitado y envió el dinero.
Al día siguiente, la clienta recibió una llamada telefónica de un hombre, quien se presentó como empleado de la firma comercial y le informó que estaba en el ingreso a la localidad de Garza y le dio su ubicación a través de WhatsApp, aunque debía transferir el monto total de $160.000 para dejarle el rodado en su casa. La clienta no dudó un segundo por el entusiasmo que le había generado la compra a bajo precio y transfirió el dinero a una cuenta de una billetera virtual. Tras realizar la operación, la vecina de Garza fue bloqueada de todas las redes sociales y determinó que había sido estafada.
Posteriormente, la damnificada del hecho delictivo comenzó a recibir llamadas telefónicas de familiares y conocidos, quienes le preguntaron si tenía alguna urgencia por la que estaba pidiendo dinero prestado a través de mensajes de texto por WhatsApp De esta manera, comprobó que también le habían hackeado su cuenta y accedido a sus contactos.
La estafadora volvió a comunicarse posteriormente y le dijo que debía seguir sus indicaciones para que le devolvieran el dinero porque no se había concretado la venta, aunque la víctima advirtió que querían sacarle más dinero y cortó.