Una jubilada de apellido Gay se presentó desesperada en la guardia de la Comisaría Comunitaria Nº 34 de la ciudad de Selva, departamento Rivadavia, y denunció que sufrió una millonaria estafa.
La mujer expuso ante los policías que el 15 del corriente mes recibió una llamada telefónica de un sujeto que se presentó como empleado de la tarjeta de crédito de la que es clienta. El verborrágico individuo le manifestó que los directivos habían decidido devolverle los "cobros excesivos" de los resúmenes de cuenta. En esa circunstancia, le solicitaron los datos personales y de las cuentas bancarias para realizar la transferencia del dinero de los "reintegros". La jubilada siguió los pasos que le iba indicando el "empleado" y se entusiasmó por el efectivo "extra" que podría ingresar a su economía hogareña.
No obstante, posteriormente, la felicidad por la noticia de la devolución de dinero se transformó en un "calvario". Comprobó que había obtenido un préstamo de 2 millones de pesos en un banco, que nunca había solicitado, y el dinero fue transferido de inmediato a una cuenta desconocida. La llamada telefónica había sido un engaño para apoderarse de sus datos personales y concretar la millonaria estafa. Recordó que nunca había realizado reclamos por "cobros excesivos".
Personal del Departamento de Delitos Económicos inició una investigación, por orden del Ministerio Público Fiscal.