Una gran cantidad de santiagueños no quiere perder tiempo en salir de su domicilio y hacer colas para pagar facturas de servicios públicos y resúmenes de tarjetas de crédito.
En este sentido, una mujer de apellido Lohaisa (53 años), domiciliada en Colonia Dora (Avellaneda), buscaba comprar crédito para su celular y tomó contacto con una vecina, quien le brindó un número telefónico con característica de Buenos Aires que brindaba ese servicio.
Lohaisa se comunicó a través de mensajes de texto con el sujeto que vendía crédito para celular. En medio de la charla, este le dijo que también brindaba el servicio de pago de facturas de electricidad y de resúmenes de distintas tarjetas de crédito, por una "pequeña comisión".
La mujer vio la posibilidad de ahorrarse tiempo, el traslado a los lugares convencionales de pago y las largas esperas, y accedió al servicio.
En consecuencia, realizó una transferencia de $ 43 mil para el pago de la factura de la luz. Posteriormente, realizó una transferencia de $ 141 mil para el pago del resumen de una tarjeta de crédito y otros $ 200 mil para saldar un crédito de la tarjeta de débito. Seguidamente, realizó una última transferencia de $ 212 mil para el pago de otro crédito. En total, había transferido 596 mil pesos a cuentas de dos billeteras virtuales, cuyos datos habían sido suministrados por el sujeto. Sin embargo, luego de la última transferencia, su interlocutor dejó de responder los mensajes.
La vecina de Colonia Dora determinó posteriormente que nunca se habían realizado los pagos y fue víctima de una estafa. La denuncia fue realizada en la Comisaría Nº 42.