Dante Edmundo Corlli tenía 58 años, cuando fue atacado a cuchilladas en la vereda de su casa, ubicada en la calle Misiones Nº 623 del barrio Centenario, de la Capital. Ingresó a la vivienda, donde su asesino continuó acuchillándole, propinándole un total de 39 heridas punzo penetrantes. Luego, escapó con su cómplice. Héctor Angilio Cevilán y Raúl Fernando Pérez se encuentran detenidos e imputados de los delitos de homicidio calificado por alevosía y ensañamiento.
Corlli, quien era prestamista y empleado público, fue hallado muerto en el interior de su vivienda por su hijo, a las 12.50 del 16 de abril del 2024. El joven, que en ese momento tenía 24 años, llegó a la propiedad alertado por la empleada doméstica que “no podía ingresar”. De inmediato, la Justicia inició la investigación y, el 18 de ese mes, Cevilán y Pérez fueron detenidos en sendos allanamientos realizados en sus propiedades.
Según se desprende de la investigación realizada por la Fiscalía de Capital, a cargo de la Dra. Luciana Jacobo, el crimen de Corlli habría sido planeado por Cevilán, luego de que la víctima intentara cobrar la deuda que el mecánico tenía con él. Ascendía a aproximadamente 5 mil dólares.
Previo al crimen, Corlli les habría manifestado a kiosqueros y almaceneros a los que frecuentaba que “tenía que cobrar una deuda en el barrio Smata”. Por lo que un día de lluvia, en su motocicleta se fue hasta el lugar y, tras mojarse, se habría enfermado. Esa visita de Corlli en la casa de Cevilan terminó siendo el detonante para la planificación del crimen.
El mecánico habría comenzado a frecuentar la casa de un amigo, en el barrio Almirante Brown. Se trata de Pérez, donde habría sido observado en su automóvil en varias oportunidades por los testigos que luego declararon en la Fiscalía.
Así, fueron elaborando el ataque, que le terminó costando la vida a Corlli.
El día del fatídico homicidio, Cevilán mantuvo un contacto con Corlli, según se desprende de la apertura del celular de la víctima. “Estoy yendo a tu casa”, fue el primer mensaje que el mecánico le envió al prestamista. En ese momento, Cevilán fue hasta el barrio Almirante Brown, donde buscó a Pérez en su automóvil. Si dirigieron hasta la casa de la madre del mecánico, donde descendieron del rodado y ascendieron a una motocicleta propiedad de la mujer.
Con esa promesa de que “iría a su casa a arreglar el préstamo que le debía”, Cevilan llegó en la moto hasta la esquina de la casa de Corlli. Le envió un mensaje diciéndole: “Estoy afuera”. De inmediato, Corlli, que estaba por recostarse a dormir, salió. En ese momento, se produjo el ataque que fue perpetrado por Pérez, quien limpió en una oportunidad el cuchillo en un sillón de la propiedad.
Pérez tomó el celular de la víctima y emprendió la huida junto a Cevilán, quien le había prometido pagarle 200.000 pesos. Ambos transitaron por la avenida Costanera, según las imágenes fílmicas de seguimiento que analizaron los investigadores. En el lugar, se desprendieron del celular y el cuchillo, que habrían sido arrojados al cauce.
Luego, se dirigieron a sus viviendas a descansar. Fueron detenidos e imputados.
Ayer, tras un debate donde los defensores de los imputados realizaron diversos planteos. Fiscal Jacobo, solicitó la prórroga de la prisión preventiva por términos de ley entendiendo los riesgos procesales, y realizó la requisitoria fiscal de elevación a juicio.
El Juez de Control y Garantías de Capital, Dr. Rodolfo Amestegui, rechazó los pedidos de la Fiscalía, dispuso prorrogar la prisión preventiva por el lapso de 10 meses y elevó la causa a juicio.