La jueza de Control y Garantías, Dra. María Bravo Suárez, decidió ayer excarcelar a la contadora María Soledad Castelli, de 48 años, mediante una fianza real de 30 millones de pesos, aplicando también varias medidas de conducta que deberá respetar.
En la audiencia, la Dra. Luciana Jacobo, representando al Ministerio Público Fiscal, decidió no solicitar la prisión preventiva de la acusada por delitos de estafa mediante la emisión de cheques sin fondos y amenazas. Estos hechos constituyen un concurso real de delitos. No se opuso a su liberación, al considerar que no existen peligros procesales.
Según la investigación, el denunciante, el contador Sebastián Silva, habría iniciado una negociación con la acusada, con quien mantenía una relación de confianza. Le entregó dinero como préstamo para invertir en vehículos de lujo. Como garantía, Castelli entregó 17 cheques por un total de 85 millones de pesos y un formulario 08 de un vehículo. No obstante, cuando el denunciante intentó cobrar los cheques, se le informó que estos no tenían fondos.
En esta operación, que los investigadores describen como "planificada" para obtener dinero ajeno, también está acusado como coautor de la estafa Ramiro Petros. Este permanece prófugo de la justicia después de que su petición de eximición de prisión fuera rechazada anteayer.
Como es conocido, en el allanamiento realizado el pasado viernes en su casa, situada en Pueyrredón al 100, en el barrio de Belgrano, se incautaron tres cheques firmados por Petros, dos formularios 08 y otra documentación.
Aunque la investigación comenzó con la denuncia de Silva, la fiscalía ya acumula cinco causas de características similares.
La jueza Bravo Suárez impuso a la contadora Castelli estrictas medidas de conducta. Entre ellas, la prohibición de acercamiento y contacto con el denunciante y su esposa durante la duración de la investigación penal preparatoria, así como la prohibición de usar redes sociales.