Un guardiacárcel de 27 años, residente en el barrio Avellaneda Sur en la ciudad de Beltrán, departamento Robles, mantuvo una relación de pareja durante ocho meses con una enfermera de 36 años, que vive en el paraje Janta (Robles). Según la denuncia del empleado del Servicio Penitenciario, la relación terminó hace un mes debido a que la mujer quería que sus tres hijos, provenientes de una relación anterior, comenzaran a vivir con ellos.
El hombre alegó que, después de terminar la relación romántica, la mujer insistió en reanudarla. Ella lo invitaba a su casa y a viajar a la ciudad Capital.
El pasado lunes, minutos antes de la medianoche, la enfermera invitó al guardiacárcel a su casa para hablar, y este aceptó. Posteriormente, durante esa madrugada, mientras se encontraban en la propiedad, la mujer le dio una bofetada sin motivo aparente y lo arañó en la frente, causándole un sangrado, según denunció el visitante. El carcelero dejó su celular por unos segundos para tocar las heridas en su rostro y le dijo a la acusada: "Mira lo que me has hecho". La enfermera tomó el teléfono móvil e ingresó a su casa. Luego salió de la vivienda y le devolvió el celular, pero con la pantalla rota. Inmediatamente después, el hombre lesionado se fue.
El joven denunció que no fue la primera vez que la mujer lo agrede. Hace aproximadamente un mes, después de que finalizó la relación, se reencontraron. En medio de una crisis nerviosa, la enfermera al parecer extrajo una tijera de debajo de la almohada y le propinó dos puntazos, causándole heridas leves en el abdomen. Después, la mujer supuestamente se autoinflingió heridas en el brazo con el mismo objeto para acusarlo de agresión.
El empleado penitenciario presentó una denuncia por lesiones leves contra su expareja en la Comisaría Nº 46. Manifestó que durante los ocho meses que duró la relación, la enfermera lo maltrataba constantemente, llegando incluso a presentarse a trabajar con lesiones en el cuerpo. Aseguró que, después de la separación, ella lo acosaba con llamadas y mensajes de texto para reanudar la relación. La amenazaba con tomar pastillas si no regresaba con ella. Finalmente, él la bloqueó, pero ella continuó llamándolo desde el teléfono del centro de salud donde trabaja. Agotado, el joven también le contó lo sucedido al hijo de la mujer, de 19 años.
El caso está siendo investigado por la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar de Banda y Robles.