Un grave caso de abuso digital conmociona a la provincia de Santiago del Estero, luego de que un fotógrafo y periodista deportivo, identificado por sus iniciales M.C., fue detenido tras ser denunciado por utilizar inteligencia artificial (IA) para crear un video pornográfico con los rostros de dos menores de edad, un niño de 12 años y una niña de 11.
La situación salió a la luz luego de que el padre de la niña denunciara públicamente el hecho en redes sociales, bajo el título "Alerta pedófilo”, acusando directamente al fotógrafo, conocido en el ambiente de los “fierros” por su trabajo en coberturas de competencias automovilísticas y motociclísticas.
El denunciante relató que tomó conocimiento del video luego de que el material circulara en grupos privados, donde pudo reconocer el rostro de su hija. De inmediato, decidió hacer pública la denuncia y alertar a otros padres, además de presentar la correspondiente denuncia penal ante la Justicia.
“Usó la cara de mi hija en un video pornográfico. No hay palabras para describir el daño que hizo. Lo que quiero ahora es justicia”, expresó el hombre en una publicación que se viralizó rápidamente y provocó una fuerte reacción en la comunidad santiagueña.
Tras la denuncia, la Fiscalía de Ciberdelitos inició una investigación de oficio y ordenó allanamientos en el domicilio del acusado, donde se habrían secuestrado equipos informáticos, teléfonos celulares y material fotográfico que serán peritados por especialistas forenses digitales.
Fuentes cercanas a la causa confirmaron que el sospechoso habría sido detenido y será indagado en las próximas horas, acusado de los delitos de producción y distribución de material pornográfico infantil y uso indebido de tecnología con fines sexuales, previstos en el artículo 128 del Código Penal Argentino.
Consternación y pedido de justicia
El caso generó indignación y repudio en redes sociales, especialmente entre colegas del ámbito deportivo y fotográfico, donde M.C. era conocido. Numerosos usuarios expresaron su apoyo a la familia afectada y exigieron una sanción ejemplar.
Las autoridades judiciales mantienen el caso bajo estricta reserva, aunque no descartan que puedan surgir más víctimas a partir de los dispositivos secuestrados.