La muerte de Cristian Flores, un conocidísimo joven y muy querido por todos, sigue dando de qué hablar. El dolor no cesa y quizás nunca se vaya, pero con el correr de las horas comienza a avizorarse, al menos, algo de justicia.
Ayer, la fiscal Silvia Jaime Luna le imputó al homicida —quien conducía alcoholizado y embistió a alta velocidad a la víctima, sin detenerse a auxiliarla— el delito de "homicidio simple con dolo eventual", que prevé una pena de 8 a 25 años de prisión.
Se trata de aquellos casos en los cuales el autor del delito no busca directamente la muerte de la víctima, pero se la representa como posible y acepta esa posibilidad al actuar.
Matías Toloza no tuvo la intención de matar, pero sabía que conduciendo alcoholizado y a la velocidad que lo hacía, podía chocar y provocar un fatal desenlace, y sin embargo, eso no lo detuvo.
Una de las tantas amigas de Cristian, Rocío Climent, era quien regresaba con él por la colectora de Avenida Solís —cada uno en una bicicleta—, cuando a la altura de la Av. del Trabajo (Aguirre vieja) el joven fue brutalmente embestido. Venían de celebrar el Día del Amigo.
Tras la tragedia, Rocío despidió a Cristian con un sentido mensaje: "El mejor amigo que alguien podía tener. Compañero de aventuras, te voy a extrañar siempre".
A su vez, al compartir una captura de pantalla de las redes sociales del homicida (cabo de policía de la Comisaría 5ª, ayer pasado a disponibilidad), no pudo ocultar su indignación: "Hdp, vas a pagar por esto".