Una joven de 27 años, domiciliada en el barrio La Católica, llegó anteayer a la tarde a su kiosco de calle Perú al 200 del barrio Centro para desarrollar sus tareas laborales y estacionó su motocicleta al frente del local para que la tuviera a simple vista.
Sin embargo, alrededor de las 23, luego de que cerrara el local comercial, se dirigió a la Corven de 110cc. y advirtió que la traba de seguridad se encontraba violentada y dañada. De esta manera, comprobó que le habían sustraído 300 mil pesos en efectivo y la billetera con documentación personal.
Posteriormente, realizó la denuncia.