María Ferreyra (48 años), quien sufrió anteayer el arrebato de su cartera con $ 300 mil, un celular y documentación cuando se dirigía a retirar insulina para el problema de salud que padece, realizó la denuncia en la Comisaría Nº 5 por el hecho delictivo.
Sin embargo, su familia también inició sus propias investigaciones para recuperar el dinero y los bienes que tanto necesita. Con averiguaciones y reunión de imágenes de cámaras de seguridad lograron identificar al autor y se presentaron en su domicilio del barrio Juan Felipe Ibarra, donde hablaron con los padres del sospechoso. Avergonzados por la situación, los progenitores le pidieron perdón a la víctima y recuperaron el celular y $ 170 mil que aún estaban en poder de su hijo. No obstante, restan el DNI, la documentación para retirar la insulina y el resto del dinero, que los padres del sujeto se habrían comprometido a subsanar.