Un efectivo policial de la ciudad de Quimilí fue imputado por desobediencia judicial tras incumplir una orden judicial de restricción de acercamiento hacia su ex pareja, con quien había terminado la relación hace más de dos años.
De acuerdo con información del Ministerio Público Fiscal, la medida había sido dispuesta luego de reiterados episodios de hostigamiento. Según la investigación, el acusado vigilaba a la mujer, consultaba a sus hijas sobre sus movimientos y permanecía con frecuencia en las inmediaciones de su vivienda, llegando incluso a dejar su motocicleta estacionada frente al domicilio.
Por tratarse de un integrante de la fuerza de seguridad, se activó el protocolo por violencia de género, que incluyó la retención de su arma reglamentaria y la indicación de someterse a tratamiento psicológico.
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La denunciante advirtió que las restricciones no se estaban cumpliendo. En ese contexto, el hombre fue detenido durante la noche mientras merodeaba la zona, en clara violación de la medida judicial vigente.Si bien la defensa solicitó su liberación —sin oposición de la fiscalía—, la jueza Norma Morán resolvió concederla, aunque dispuso mantener y reforzar la prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto con la víctima, esta vez sin plazo de vencimiento.