Un grupo de cinco peones chaqueños se comunicó con sus familiares y les comunicó que tenían problemas con el sujeto que los había contratado para trabajar en tareas rurales en tierras santiagueñas. Tras alertar a la Policía, Trata de Personas de la vecina provincia alertaron a sus pares de la fuerza de seguridad santiagueña, que ubicó a los trabajadores en un campo de Malbrán, departamento Aguirre. Los peones denunciaron a su empleador, quien se domicilia en la citada localidad, porque no quería cumplir con el acuerdo económico luego de terminar el trabajo en cuatro campos de Santiago y uno en Santa Fe desde julio hasta hace dos días. Afirmaron que les quería dar un millón de pesos en efectivo y el resto, a través de transferencias bancarias, aunque no aceptaron porque querían todo efectivo.
Asimismo, expusieron que las condiciones de trabajo no fueron las acordadas. En este sentido, señalaron que trabajaban “en negro” sin cobertura ni asistencia médica; dormían en lugares improvisados, entre ellos carpas, acoplados y taperas, sin luz, agua, ni baños. La alimentación era solo en el horario nocturno y la mercadería provista por el empleador, luego era descontada del sueldo.
Fuentes ligadas con el procedimiento indicaron que ayer se habría pagado lo que se había pactado y los peones regresarían a Chaco.