Un fuerte despliegue policial sacudió la tranquilidad del barrio Paraíso en la ciudad de La Banda. Lo que se diagramó como un operativo para desbaratar un punto de venta de estupefacientes, terminó con una sorpresa mayúscula para los investigadores al toparse con un sujeto que tenía pedido de captura por graves hechos de sangre.
Los efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas irrumpieron en un inmueble del mencionado complejo habitacional respaldados por una orden judicial. Durante la minuciosa requisa, los uniformados descubrieron el "kiosco" en pleno funcionamiento. En el lugar, secuestraron 72 envoltorios de nylon con cocaína fraccionada, arrojando un peso de casi 13 gramos.
El operativo no terminó ahí. Además de la droga lista para su comercialización, los policías incautaron un revólver calibre 32 cargado con municiones, más de 200 mil pesos en efectivo, un teléfono celular y distintos elementos utilizados para el fraccionamiento de las sustancias. En el medio del procedimiento, un joven de 20 años quedó inmediatamente aprehendido.
Sin embargo, el asombro de los uniformados llegó al momento de identificar al segundo individuo que se encontraba en la vivienda. Al cruzar los datos del sujeto de 29 años, el sistema arrojó una alerta roja inmediata: el hombre era intensamente buscado por la Justicia.
Pesados antecedentes
Sobre su espalda pesaban dos expedientes de enorme gravedad. Por un lado, era requerido por la presunta autoría de un homicidio doblemente calificado en grado de tentativa. Por otro, arrastraba una causa por lesiones leves doblemente calificadas en un contexto de violencia de género.
Ambos individuos terminaron trasladados y alojados en la dependencia policial correspondiente, mientras las autoridades avanzan con la investigación para determinar el alcance total de las actividades ilícitas que se desarrollaban en el búnker bandeño.