El escándalo salió a la luz en Neuquén y ocurrió a principios de 2025, cuando los registros del organismo mostraron irregularidades graves en las actas. Según la fiscalía, además de quedarse con la plata, la empleada cometió falsedad ideológica agravada al omitir que la ceremonia se hizo a domicilio y sin los testigos obligatorios.
El juez Juan Guaita extendió la investigación por tres meses, mientras la pareja deberá iniciar trámites legales adicionales para validar su matrimonio, porque parece que la funcionaria quería que el “certificado oficial” se sintiera un poco más personal.
En resumen: la boda salió… cara, sin testigos y con un poquito de picardía. Además de afectar a los novios, la maniobra también dejó un agujero en el erario público provincial. La investigación continúa para determinar si hubo otros matrimonios “premium” en el menú de esta funcionaria.