La investigación comenzó luego de que varias víctimas denunciaron un mismo patrón: la joven contactaba a los hombres a través de redes sociales o encuentros casuales, ganaba su confianza y, en el domicilio, los dormía con sustancias para sustraer dinero, celulares y otros objetos de valor.
Los investigadores realizaron un seguimiento exhaustivo hasta localizarla en el barrio Las Bardas, donde intentaba permanecer oculta. El operativo policial permitió su detención sin incidentes y el secuestro de un celular y otras pertenencias que ahora serán analizadas para determinar su relación con los robos.
La Fiscalía a cargo del caso iniciará las acciones legales correspondientes, con cargos por robos agravados y administración de sustancias, mientras los efectivos continúan verificando posibles conexiones con otros hechos similares.