El caso generó conmoción en la zona sur de la ciudad brasileña. Según la investigación policial, la joven fue invitada la noche del 31 de enero por un compañero de escuela —menor de edad y con quien había mantenido una relación previa— a la casa de un amigo, ubicada sobre la calle Ministro Viveiros de Castro.
De acuerdo con su testimonio, en el ascensor el adolescente le advirtió que habría más personas en el lugar y le sugirió que harían “algo diferente”, propuesta que ella rechazó.
Una vez dentro del departamento, fue llevada a una habitación. Mientras estaba con el menor, otros cuatro jóvenes ingresaron al cuarto. La víctima declaró que, ante la insistencia, aceptó que permanecieran allí, pero pidió que no la tocaran.
Sin embargo, según consta en la denuncia, los jóvenes se desnudaron, la besaron, la manosearon y abusaron sexualmente de ella. Además, aseguró que recibió golpes de puño, cachetadas y una patada en el abdomen.