El Tribunal Oral Federal Nº 3 condenó a Solange Funes, hermana de Alan Funes, a tres años de prisión por haber participado en actividades vinculadas a la venta de drogas cuando era adolescente en los barrios Tablada y República de la Sexta, en Rosario.
La resolución judicial expuso la compleja realidad de una joven criada en un contexto familiar profundamente relacionado con el narcotráfico barrial, dentro de una estructura ligada a organizaciones criminales y asociada en aquel momento al clan Ungaro.
Durante el proceso se analizó cómo su historia estuvo marcada desde temprana edad por la violencia y la criminalidad, en un entorno donde el comercio de drogas formaba parte de la dinámica cotidiana.
Uno de los episodios más traumáticos ocurrió el 11 de marzo de 2016, cuando su madre, Mariela Miranda, fue asesinada de un disparo por la espalda frente a su vivienda, ubicada en la intersección de Ayacucho y Uriburu.
En aquel momento, Solange tenía solo 11 años, quedando inmersa en una realidad atravesada por el crimen organizado y las disputas violentas.
El fallo no solo estableció responsabilidades penales por la comercialización de estupefacientes, sino que también dejó en evidencia las profundas consecuencias sociales de crecer dentro de estructuras familiares vinculadas al narcotráfico, donde la violencia condiciona el futuro de niños y adolescentes.
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