Lo que debía ser una reunión administrativa terminó convirtiéndose en una pesadilla criminal en la ciudad de Eldorado, Misiones. Un joven empleado de 20 años, identificado como Jonás De Nápoli, denunció haber sido secuestrado, golpeado y extorsionado por su propio jefe y los dos hijos de este, luego de reclamar el pago de los días de licencia por un accidente laboral.
El conflicto se originó el 4 de enero, cuando Jonás sufrió un corte con pérdida parcial de una uña mientras operaba una máquina. El médico le dio dos semanas de reposo. Un día antes de que venciera el plazo, el dueño de la carpintería lo citó a las 8 de la mañana con la excusa de que llevara el certificado original. Era una trampa.
"Vamos a pagarle al muchacho"
Según relató la víctima, al ingresar a la oficina le negaron el pago de los días caídos. Cuando él exigió lo que le correspondía por ley, el empresario de 72 años, identificado como Virgilio Alonzo, dio la orden a uno de sus hijos: “Vamos a pagarle entonces al muchacho. Cerrá la puerta”.
Allí comenzó el calvario que duró tres horas. "Me atacaron entre los tres. Me pegaron con los puños y con un palo en la cabeza. Me amenazaron con una pala", contó Jonás. La golpiza tenía un objetivo: que firmara tres papeles en blanco. Por el dolor y el cansancio, el joven terminó accediendo.
Borrar la evidencia y escribanía
La perversidad de los agresores no terminó con los golpes. Lo obligaron a desbloquear su celular para eliminar todas las pruebas digitales (chats, contactos) que demostraran la relación laboral. Luego, lo subieron a un vehículo en contra de su voluntad y lo llevaron a una escribanía del centro para firmar más documentos bajo presión.
Detenidos
Tras ser liberado, Jonás hizo la denuncia. El Juzgado de Instrucción 1 ordenó la detención inmediata de Virgilio Alonzo y sus hijos, Román y Maximiliano. Están imputados por privación ilegítima de la libertad, extorsión y lesiones. En la carpintería, la policía secuestró un trozo de madera que habría sido usado en el ataque.