Este jueves se llevó a cabo la audiencia de declaración indagatoria de Viviana Soledad Ovejero, imputada en la causa que investiga la muerte de su hija de 10 años en Río Hondo. Durante su testimonio ante el fiscal Rafael Zanni, la mujer apuntó nuevamente contra su pareja, René Orlando Bulacio, como principal responsable del fallecimiento de la menor.
Según trascendió, Ovejero sostuvo que ella también sufría violencia de género y que durante años fue víctima de agresiones físicas y amenazas por parte de Bulacio, situación que le generaba miedo y le impedía buscar ayuda. “Veía cómo le pegaba. Siempre con la mano, pero tiene mano pesada”, expresó durante la audiencia.
La mujer también aseguró que el acusado mantenía un ensañamiento particular con la niña porque dudaba de su paternidad. “Él decía que no era hija suya, aunque siempre le aseguré que sí”, manifestó ante la Justicia.
El caso generó una profunda conmoción luego de conocerse los resultados preliminares de la autopsia practicada al cuerpo de la menor. Los peritos determinaron que la niña presentaba un severo cuadro de desnutrición y pesaba apenas 13 kilos, un peso extremadamente bajo para su edad.
Además, el informe forense reveló múltiples hematomas de distinta evolución en piernas, glúteos, brazos, rostro y cabeza, compatibles con golpes de puño, patadas y fuertes sujeciones. También se detectó un grave traumatismo craneal que, al no recibir atención médica, derivó en una agonía lenta y dolorosa de al menos dos días antes de provocar un paro cardíaco.
En paralelo, se conocieron antecedentes penales de René Orlando Bulacio, quien había sido condenado en 2001 a 11 años de prisión por el homicidio de un hombre en la localidad de Brea Puñuna, crimen que habría cometido utilizando una escopeta.
La investigación continúa avanzando y en los próximos días las otras dos hijas menores de la pareja serán sometidas a cámara Gesell para intentar reconstruir el contexto de violencia dentro del hogar y determinar si tenían conocimiento sobre las agresiones sufridas por su hermana.
Por disposición judicial, Viviana Soledad Ovejero continuará en libertad al cuidado de las menores, mientras se realizan nuevas medidas de prueba, entre ellas estudios socioambientales y un análisis de ADN para confirmar la paternidad de la niña fallecida.
Desde el inicio de la causa, el fiscal Rafael Zanni ordenó distintas medidas para esclarecer las circunstancias de la muerte. Tras observar el cuerpo de la menor y escuchar las primeras declaraciones de Bulacio en la vivienda, dispuso su inmediata demora y posteriormente su aprehensión, luego de recibir el informe preliminar de la autopsia.