Una grave denuncia sacude a una escuela de la zona oeste de la Capital, en Catamarca, donde una docente fue acusada de haber obligado a un alumno de 10 años a permanecer arrodillado como forma de castigo durante una clase.
Según trascendió, la situación salió a la luz cuando la familia de un compañero del curso comentó lo que el niño habría observado en el aula. A partir de ese testimonio, la madre del alumno habló con su hijo, quien confirmó el episodio y relató que fue obligado a quedarse de rodillas como sanción.
El caso generó fuerte preocupación en la comunidad educativa de Catamarca y derivó en la intervención de la Justicia, que ya tomó medidas para esclarecer lo ocurrido. Entre las acciones dispuestas se incluyen entrevistas a los involucrados y la realización de pericias que permitan determinar responsabilidades.
Mientras avanza la investigación, el hecho sigue generando repercusión y expectativa sobre cómo se resolverá la situación dentro del ámbito escolar.