Un importante procedimiento policial realizado en la ciudad de Añatuya permitió desmantelar un punto de venta de drogas que operaba en una vivienda del barrio Santa Rafaela, donde además se encontraron numerosos bienes de dudosa procedencia y una considerable suma de dinero.
La investigación comenzó a partir de una denuncia por hurto, que señalaba el funcionamiento de un supuesto kiosco de expendio de cocaína. Con intervención de la jueza de Control y Garantías, Ana María González, efectivos de la Comisaría 41 y de la división Robo y Hurto concretaron un allanamiento en un inmueble ubicado en la esquina de calles Lavaisse y General Paz.
Durante la inspección, los uniformados detectaron elementos compatibles con actividades de narcomenudeo, por lo que se solicitó la participación de la Dirección de Drogas Peligrosas. Las pruebas de campo confirmaron la presencia de 28 envoltorios con cocaína fraccionada y lista para su comercialización.
Además del estupefaciente, en el domicilio se secuestraron siete teléfonos celulares, tres televisores, una bicicleta rodado 29, herramientas, una garrafa de 15 kilos, artículos de pesca, conservadoras, un parlante de gran potencia y dinero en efectivo cuyo origen no pudo ser acreditado.
Como resultado del procedimiento, dos hombres y una mujer fueron detenidos y trasladados a sede policial. Los sospechosos quedaron imputados por hurto e infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes, permaneciendo a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación.