La situación judicial de Agostina Páez, la abogada santiagueña retenida en Brasil desde el 14 de enero, se complicó oficialmente en las últimas horas. La Policía Civil de Río de Janeiro confirmó que cerró la investigación y la imputó formalmente por el delito de "injuria racial", tras el episodio ocurrido en un bar de Ipanema.
A través de sus canales oficiales, la fuerza de seguridad lanzó un contundente mensaje institucional: “El crimen no quedó impune y en Río de Janeiro el racismo no es una broma”.
Desde la Comisaría 11ª de Rocinha precisaron que las actuaciones fueron enviadas al Ministerio Público. Pero la acusación no recayó solo sobre Páez: las autoridades informaron que una amiga de la acusada, también argentina, es investigada por falso testimonio, lo que agrega un nuevo obstáculo legal para el grupo.
‼️O crime não ficou impune e no Rio de Janeiro racismo não é brincadeira. 11ª DP (Rocinha) indiciou por injúria racial a argentina que proferiu ofensas racistas contra um trabalhador brasileiro em um bar, em Ipanema, na Zona Sul RJ. A unidade concluiu o inquérito, nesta…
— Polícia Civil RJ (@PCERJ) January 23, 2026
La defensa y la "provocación previa"
A pesar de la imputación policial, la defensa de la santiagueña —encabezada por el abogado Sebastián Robles— insiste en que la reacción de Agostina no fue espontánea, sino consecuencia de un hostigamiento.
En las últimas horas se incorporó un video de cámaras de seguridad que muestra a uno de los trabajadores del bar realizando gestos obscenos y provocaciones dirigidas a las turistas. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto”, explicó Páez.
Para Robles, estas imágenes son clave: “Esto no borra el hecho, pero cambia el encuadre. Refuerza la teoría de que hubo un conflicto bilateral”. Según el relato de las jóvenes, todo comenzó por un desacuerdo con la cuenta y una situación de encierro donde no las dejaban salir del local.
El pedido para volver
Actualmente, Agostina lleva una tobillera electrónica y tiene prohibida la salida del país, una medida que su defensa califica de "arbitraria" por no tener plazos definidos.
El objetivo del letrado es lograr que la Justicia permita su regreso a la Argentina para continuar el proceso a distancia. “La idea es que se dé la primera audiencia y luego se levante la medida para que pueda regresar con su familia. Está muy angustiada y lo único que quiere es que esto avance rápido”, finalizó Robles.