El macabro asesinato de Ramona Emilia Medina (65) sigue sumando capítulos estremecedores. Mientras la Justicia avanza en la recolección de pruebas, un desgarrador testimonio arrojó luz sobre las horas previas al crimen: la familia tenía conocimiento del vínculo virtual que la mujer mantenía con el único detenido, Luis Ricardo “Chuky” Bustamante (38).
En medio del dolor, Edith, una de las hijas de la víctima, confesó que solía revisarle el teléfono celular a su madre debido a que era una persona enferma y con dificultades para movilizarse. Fue en ese contexto que descubrió los mensajes que intercambiaba por redes sociales con el acusado. Si bien aclaró que no lo conocía físicamente, la joven reveló que había leído el chat donde ambos pactaban la cita del sábado por la noche, un encuentro que terminaría de la peor manera.
Respuestas y un rompecabezas forense
Tras horas de angustia y vigilia en la Comisaría 50, los familiares de Medina tendrán este miércoles su primer encuentro formal con el fiscal coordinador, Gustavo Montenegro. La reunión, que había sido solicitada ayer pero se pospuso por el intenso trabajo de los peritos en la escena, servirá para poner a los deudos al tanto de los avances procesales. Hasta el momento, Bustamante —quien contaría con antecedentes por drogas— se encuentra imputado provisoriamente por el delito de homicidio.
Paralelamente, los investigadores se enfrentan a un enorme desafío científico. Trascendió que los forenses tienen serias dificultades para determinar las causas exactas del deceso, ya que en los restos calcinados y desmembrados que fueron recuperados no se hallaron tejidos blandos. Todo el éxito de la autopsia está ahora supeditado al minucioso análisis del escaso sustrato orgánico y óseo recolectado en los rastrillajes.