El caso de Felicia Smith, una profesora sustituta de 42 años, conmocionó a la comunidad educativa de Aldine, al norte de Houston, en febrero de 2014. Smith fue arrestada y posteriormente condenada por realizar un baile erótico de contacto físico explícito a un estudiante de 15 años dentro del aula de la escuela secundaria Stovall Academy.
Según los reportes, el pasado 26 de febrero de 2014, Smith interrumpió la clase, sentó al adolescente en el centro del salón, encendió música desde su teléfono celular y le realizó un lap dance que se extendió por casi cuatro minutos. Varios compañeros del menor registraron el momento con sus celulares, y los videos se viralizaron rápidamente en las redes sociales, lo que llevó a la intervención inmediata de las autoridades escolares.
Ante los investigadores, Smith justificó su conducta argumentando que los estudiantes la habían “convencido” de hacerlo porque era el cumpleaños del alumno, presentándolo como un regalo de “quinceañera”.
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A pesar de que algunos padres y alumnos la describieron inicialmente como una educadora “amable” que cometió un error, el sistema judicial de Texas actuó con firmeza. En septiembre de 2014, Smith se declaró culpable del delito grave de “relación inapropiada entre un educador y un estudiante”. Como consecuencia, fue sentenciada a tres años de libertad condicional y se le revocó de forma permanente su licencia para ejercer la docencia.
El caso generó un amplio debate sobre los límites de la conducta profesional de los docentes y la responsabilidad de los adultos en entornos escolares, recordando que ningún motivo —ni siquiera un supuesto festejo de cumpleaños— justifica cruzar los límites con un menor.