Un joven de 22 años vivió una verdadera odisea durante la tarde del miércoles. Lo que comenzó como un paseo habitual, terminó en una dramática persecución y un insólito malentendido vecinal que casi le cuesta ser detenido en plena calle.
El asalto se desató en las inmediaciones de la cancha del Club Estudiantes. Según relató el damnificado ante los efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 5, circulaba en su bicicleta playera negra junto a dos amigos cuando un grupo de sujetos intentó interceptarlos para robarles.
Al verse amenazados, los muchachos pedalearon a toda velocidad para escapar de la emboscada. Sin embargo, los malvivientes, a bordo de una motocicleta Honda Wave blanca, fijaron su blanco en la víctima y comenzaron a perseguirlo sin tregua a lo largo de varias cuadras.
Acorralado en la zona del segundo pasaje y el canal, y ante el inminente riesgo de sufrir una agresión física, el muchacho tomó una decisión desesperada. Arrojó el rodado al suelo y continuó su escape corriendo a toda velocidad. Los ladrones habrían aprovechado esa fracción de segundo de vulnerabilidad para apoderarse de la bicicleta y darse a la fuga.
La escena del damnificado corriendo despavorido generó confusión y los residentes del barrio creyeron que se trataba de un delincuente en plena fuga y alertaron a una patrulla que justo pasaba por el lugar.
Los uniformados lo interceptaron de inmediato, pero el joven logró recuperar el aliento y aclarar que él era la verdadera víctima de los motochorros. Ya con la situación en claro, la policía lo invitó a la sede policial para radicar la denuncia y comenzar a rastrear a los autores de la cacería.