A medida que avanza la investigación por el crimen de Ramona Medina, la mujer de 65 años hallada quemada y desmembrada en Termas de Río Hondo, su familia comenzó a reconstruir cómo fueron sus últimos momentos con vida y renovó el reclamo para que el caso se esclarezca por completo.
Su hija, Edith Medina, recordó la última charla que mantuvieron y la definió como un instante cargado de afecto. “Ella estaba feliz, era una mujer feliz a pesar de su enfermedad. Como hija me ponía contenta verla así y quería que disfrute como ella quería sus últimos años”, expresó.
También relató un gesto que le quedó grabado: su madre, a quien describió como una persona de carácter fuerte y muy tradicional, le pidió con tono amable que le alcanzara la cartera, algo que le llamó la atención y terminó convirtiéndose en una pequeña broma entre ambas. Ese momento, seguido de un beso de despedida, fue el último recuerdo que conserva.
Tras salir de su casa, Ramona se encontró con Ricardo Luis Bustamante, de 38 años, quien permanece detenido como principal sospechoso del femicidio. La familia reconoció que conocía la relación que mantenían, aunque no al hombre en profundidad, y aseguró que de haber sabido cómo era, habría intentado impedir el vínculo.
En medio del dolor, Edith confirmó que impulsará la causa con representación legal para conocer qué ocurrió. El pedido de la familia es claro: que se hallen todos los restos de la víctima y que la Justicia actúe con rapidez para esclarecer el hecho. Mientras tanto, sostienen que continuarán acompañando el proceso judicial hasta obtener respuestas.