Un hombre que demandó al instalador de su equipo de GNC tras la explosión e incendio de su Volkswagen Suran sufrió un revés judicial: la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial confirmó el rechazo de la demanda por daños y perjuicios al no acreditarse el nexo causal entre la reparación efectuada y el siniestro.
El hecho ocurrió el 27 de abril de 2018, cuando el vehículo se incendió mientras circulaba por la Ciudad de Buenos Aires. Según relató el propietario, menos de dos meses antes —el 1 de marzo— había llevado el auto a un taller de Parque Patricios para realizar el recambio de la electrónica del equipo de GNC, por el que pagó 14.400 pesos, y la colocación de una nueva sonda lambda, con un costo adicional de 2.000 pesos.
El demandante aseguró que el automóvil funcionó correctamente durante la primera semana, pero luego comenzaron fallas que culminaron, un mes y medio después, con humo y fuego en la parte delantera del rodado. Tras descender del vehículo y dar aviso a los bomberos, estos constataron la explosión y el posterior incendio del equipo de GNC. El hombre estimó los daños en dos millones de pesos y sostuvo que existía una relación de consumo amparada por la Ley de Defensa del Consumidor.
Por su parte, el taller negó responsabilidad y solicitó la citación en garantía de la aseguradora, que reconoció la existencia de una póliza de responsabilidad civil por 150.000 pesos, pero rechazó que hubiera vínculo entre los trabajos realizados y el incendio. También señaló que el vehículo había circulado sin inconvenientes hasta el día del siniestro.
En primera instancia, el juez desestimó la demanda al considerar que la pericia mecánica no logró determinar que el incendio tuviera origen en la reparación efectuada. El propietario apeló el fallo y cuestionó la valoración de la prueba, argumentando que debió aplicarse la inversión de la carga probatoria por tratarse de una relación de consumo.
Sin embargo, la Cámara confirmó la sentencia. Los jueces explicaron que no se acreditó el nexo causal indispensable para responsabilizar al taller. Además, descartaron que la rebeldía inicial del demandado pudiera jugar en su contra, ya que se debió a un error en el domicilio consignado para la notificación.
El tribunal también rechazó que se hubiera probado una falta de información técnica sobre el uso seguro del equipo de GNC o que el incendio se hubiera producido por un uso inadecuado vinculado a la reparación.