El femicidio de Ramona Emilia Medina (65) sumó un capítulo de horror absoluto en los últimos minutos. Durante los intensos rastrillajes realizados por personal policial en la zona donde se descartó el cuerpo, se produjo un nuevo y macabro hallazgo que conmociona a los investigadores.
Fuentes ligadas al caso confirmaron que los efectivos encontraron un cráneo, pelos, una dentadura y varios "huesos chicos" dispersos en el predio colindante al cementerio local. Estos restos completan la dantesca escena con la que se toparon las autoridades inicialmente, confirmando la brutalidad extrema del desenlace.
La hipótesis del vínculo
Según pudo trascender de fuentes allegadas a Nuevo Diario, los investigadores intentan confirmar si existía una relación sentimental previa entre la víctima y el único detenido. Los pesquisas trabajan sobre la pista de que ambos se habrían conocido con anterioridad y mantendrían encuentros ocasionales, lo que explicaría la presencia voluntaria de la mujer en la vivienda del barrio Herrera El Alto.
Bajo esta línea investigativa, se descarta que se tratara de un ataque al azar. Se sospecha que, durante uno de esos encuentros, se habría producido una fuerte discusión por motivos que aún se desconocen, la cual habría escalado hasta el desenlace fatal.
Por el momento, la fiscalía aguarda resultados de pericias claves en los teléfonos secuestrados para corroborar o descartar este vínculo que podría ser la pieza faltante del macabro rompecabezas.