Un momento de extrema tensión se habría vivido durante la tarde en el barrio Jardín de la ciudad Capital, cuando tres sujetos fuertemente armados ingresaron a un minimarket y terminaron aprehendidos tras una rápida intervención policial.
El dramático episodio se habría desencadenado pasadas las 16.30 en el local comercial ubicado en la intersección de avenida Independencia y calle Santa Rita. Según trascendió, la empleada del lugar, de 34 años, se percató a tiempo de que los supuestos clientes ocultaban armas entre sus pertenencias, por lo que logró pedir ayuda a las autoridades de manera discreta.
Falsos clientes y descarte
De acuerdo a las primeras informaciones, uno de los sospechosos habría entrado primero al comercio preguntando el precio de unas bebidas alcohólicas, fingiendo ser un comprador habitual para despistar. Segundos después, sus dos cómplices habrían ingresado para "acompañarlo" en la transacción.
Sin embargo, el aparente plan delictivo se habría frustrado cuando uno de ellos notó la llegada del personal policial al lugar. En un intento desesperado por evadir a la Justicia, arrojaron detrás del mostrador una mochila y un cuchillo. Pese a la rápida maniobra, los uniformados advirtieron el movimiento y procedieron a interceptarlos de inmediato.
Los sospechosos, que se movilizaban en una motocicleta Zanella ZB 110 cc sin patente, fueron identificados como un joven de 21 años, su tío de 42 (quien presentaría un retraso madurativo) y un adolescente de 17 años. Al requisar la mochila que intentaron ocultar, los efectivos habrían hallado un teléfono celular, tres cuchillos y un arma de fuego de fabricación casera, conocida popularmente como "tumbera".
Afortunadamente, la trabajadora no llegó a sufrir agresiones físicas ni amenazas directas gracias a la interrupción de los agentes. Frente a las contundentes evidencias secuestradas, el fiscal Martín Silva habría ordenado que los tres involucrados queden demorados preventivamente en el marco de una causa caratulada como tentativa de robo.