Lo que parecía una lesión deportiva más en una cancha de fútbol barrial esconde, en realidad, una violenta interna familiar que casi termina en tragedia. Según pudo saber Nuevo Diario en exclusiva, el joven de 19 años que terminó descompensado en la vereda no sufrió un roce de juego, sino que se habría tratado de un ataque intencional y "a traición" por parte de su propio hermano mayor.
Fuentes cercanas al hecho confiaron a este medio la mecánica del horror. En el partido participaban tres hermanos. La bronca se desató porque la víctima (el hermano "del medio") iba ganando el encuentro y, tras un cruce de palabras, el hermano mayor lo habría atacado desde atrás, sin que pudiera defenderse.
"Bien intencional""Le pegó una patada en la costilla para lastimarlo, fue bien intencional", revelaron testigos del hecho. La violencia desató una gresca en el predio: al ver la agresión cobarde, el hermano menor (16 años) habría intervenido a los golpes contra el mayor para defender al herido.
La secuencia terminó de la peor manera. Cuando intentaron retirarse del lugar, el joven golpeado en las costillas caminó media cuadra hasta que se quedó sin aire y se desplomó en la vereda, donde finalmente fue asistido por la policía y su novia.