El clima de profunda conmoción e indignación por el presunto femicidio que sacudió a la ciudad termal se trasladó a las calles durante las últimas horas de la tarde de ayer. En un marco de extrema tensión, familiares, amigos y vecinos de la víctima fatal protagonizaron una contundente protesta que incluyó el bloqueo total del acceso al casco céntrico y la quema de neumáticos.
La manifestación tuvo su epicentro sobre el puente principal de ingreso al centro de la ciudad. Allí, el entorno íntimo de Emilia Ramona Medina, encabezado por su hija Edith, interrumpió por completo el paso vehicular para exigir celeridad en la investigación judicial y respuestas inmediatas por el crimen.
"Seguimos buscando las formas de que nos escuchen, no vamos a parar hasta que haya justicia por mi madre", expresaron a viva voz los allegados durante la encendida medida de fuerza, evidenciando el dolor y la impotencia que atraviesa a la familia.
Caos vehicular y operativo de emergencia
Debido a la magnitud del corte y a las llamas sobre la principal arteria de acceso, la Policía de la Provincia debió montar un importante operativo de contingencia en la zona.
Para evitar el colapso total en el inicio del fin de semana, los efectivos diagramaron desvíos obligatorios a la altura de Villa Balnearia, derivando el intenso flujo de vehículos y buscando evitar incidentes mayores entre los manifestantes y los conductores. A pesar del accionar policial, la interrupción del tránsito generó importantes demoras y embotellamientos que afectaron tanto a la comunidad local como a los turistas que intentaban ingresar o salir del destino.