En medio de la incertidumbre judicial que la mantiene retenida en Río de Janeiro, la abogada santiagueña Agostina Páez decidió romper el silencio. A través de un audio enviado a Telefe, y respaldada por las declaraciones de su abogado, Sebastián Robles, la joven reconoció su error, pero denunció un contexto de hostigamiento y provocación que cambia el escenario de la causa.
“Lo que más quiero en el mundo es volver a mi país”, confesó Páez, dejando en claro su mayor anhelo mientras cumple con las restricciones impuestas por la justicia brasileña, que incluyen el uso de una tobillera electrónica.
"Antes que abogada, soy humana"
Sobre el gesto que se viralizó y motivó su detención, Agostina fue autocrítica pero contundente respecto a la secuencia de los hechos. “Queda claro que el gesto de él fue primero. Lo mío fue una pésima reacción. Muchos dicen que como abogada no debería haber reaccionado así, pero antes que abogada soy humana”, expresó.
La joven explicó que el conflicto se originó por una disputa en el cobro de consumiciones que no habían realizado. “Mientras pagábamos se nos burlaban”, relató, asegurando que existen más videos que respaldan su versión y que los medios brasileños no están mostrando.
Además, reveló que vive con miedo: “Sigo estando en peligro porque sigo siendo amenazada. Mi cara la conoce todo el mundo acá”. Esta situación fue confirmada por su abogado, quien detalló que Agostina debió mudarse de departamento tras sufrir actos de vandalismo en su alojamiento anterior, hecho por el cual ya radicaron una denuncia penal.
Cambio de estrategia: denunciarán al mozo
Por su parte, el abogado Sebastián Robles destacó en la misma señal televisiva la importancia del nuevo video incorporado a la causa. “Esto no borra el hecho en sí, pero cambia el encuadre”, explicó el letrado, argumentando que la grabación prueba que no fue una conducta “unidireccional”, sino una reacción a un gesto obsceno previo por parte del empleado del lugar.
Ante esto, la defensa pasará al contraataque: solicitarán que se investigue al mozo por el delito de “importunación sexual”, una figura tipificada en Brasil. “Si lo de ella es delito y tiene restricciones, lo de él también debe investigarse”, sentenció Robles.
El defensor calificó de “arbitrarias” las medidas cautelares, especialmente la tobillera electrónica, considerándola un “adelantamiento de condena”. El objetivo de la defensa es morigerar estas restricciones para que Páez pueda regresar a la Argentina y someterse al proceso mediante audiencias virtuales.