Momentos de extrema tensión se vivieron en una zona residencial de México, donde una bebé recién nacida fue rescatada con vida luego de permanecer atrapada en un estrecho espacio de apenas 12 centímetros entre dos paredes de ladrillo.
Todo comenzó cuando vecinos de la zona escucharon el persistente llanto de un bebé que parecía provenir del interior de una estructura de concreto. Ante la inquietante situación, dieron aviso a las autoridades, que de inmediato desplegaron un operativo de emergencia.
Al llegar al lugar, bomberos y paramédicos constataron que la recién nacida se encontraba inmovilizada a unos tres metros de profundidad, dentro de una cavidad ubicada entre dos muros, en un espacio tan reducido que dificultaba cualquier intento de rescate.
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Frente al riesgo de que la pequeña sufriera una asfixia, los rescatistas iniciaron una compleja tarea utilizando martillos y herramientas manuales de precisión. Centímetro a centímetro, perforaron una pared desde una vivienda lindera para crear un acceso que permitiera llegar hasta la bebé sin poner en peligro su vida.
Luego de varias horas de intenso trabajo, los equipos de emergencia consiguieron liberar a la recién nacida. Inmediatamente fue envuelta en mantas térmicas para estabilizar su temperatura corporal y trasladada de urgencia a un hospital pediátrico, donde recibió atención médica especializada.
El impactante operativo fue seguido con expectativa por los vecinos y rápidamente se convirtió en una de las historias de rescate más conmovedoras de los últimos días.