La profunda indignación y la impotencia se apoderaron de una trabajadora comerciante del barrio Alberdi, quien en las últimas horas decidió hacer público un repudiable hecho de inseguridad que sufrió en su propio lugar de trabajo a plena luz del día.
La víctima, dueña de un polirubro ubicado sobre calle La Plata al 1200, relató el tremendo esfuerzo que le dedican a diario a su negocio, el cual se vio vulnerado por el insólito e impune accionar de un solitario delincuente.
Según el testimonio brindado por la damnificada a Nuevo Diario, el sujeto aprovechó en horas de la siesta para perpetrar el robo utilizando una técnica tan precaria como indignante: empleó un palo para "pescar" y descolgar varias prendas que se encontraban exhibidas en un perchero cercano a la puerta de entrada.
Mediante esta sigilosa modalidad, el malviviente logró apoderarse de un buzo, cinco pantalones y una calza para niños, dándose rápidamente a la fuga con el botín entre sus manos.
Grabado e identificadoPara desgracia del astuto "mechero", todos sus movimientos quedaron nítidamente registrados por las cámaras de seguridad instaladas en los departamentos ubicados en la planta alta del local comercial.
Al revisar las cintas, la propietaria no dudó en realizar un fuerte escrache, compartiendo las capturas del sujeto y advirtiendo a los vecinos de la zona: "Tengan cuidado si lo ven".
Finalmente, a raíz de la viralización de las imágenes y de las propias averiguaciones vecinales, trascendió que el protagonista del robo no sería un improvisado, sino que se trataría de un conocido delincuente con residencia en el barrio Rivadavia.