Personal de la Comisaría Comunitaria Nº 4 intervino durante la mañana de este lunes en un establecimiento educativo ubicado en la intersección de Milburg y Güemes, en el barrio Sáenz Peña, tras detectarse daños en el interior del inmueble.
El episodio fue descubierto alrededor de las 7:30, cuando una ordenanza de 57 años ingresó al edificio y advirtió que un cofre de madera había sido violentado en el sector interno de una capilla, por lo que dio aviso inmediato a la Policía.
En una primera inspección realizada por el personal policial, se constató que no faltaban elementos de valor y que las puertas y ventanas no presentaban signos de forzamiento, lo que generó dudas iniciales sobre la modalidad del ingreso.
Sin embargo, tras la denuncia formal del director del establecimiento, la investigación tomó otro rumbo. Según se indicó, los intrusos habrían escalado techos linderos y accedido por una puerta trasera que no contaba con medidas de seguridad activadas.
Una vez en el interior, además de los daños registrados en la capilla, forzaron un armario, aunque nuevamente se confirmó que no se produjo el robo de pertenencias. Como antecedente relevante, se informó que el pasado 17 de enero, a las 4:45, se había activado la alarma del edificio por un ingreso no autorizado, lo que podría indicar un seguimiento previo del lugar.
La causa quedó en manos de la fiscal de turno, Dra. Alderete, quien ordenó la realización de un acta de constatación, la intervención de la Brigada de Investigaciones y el relevamiento de cámaras de seguridad del sector para avanzar en la identificación de los responsables.