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Policiales

Justicia por Cecilia: perpetua para todo el Clan Sena por el brutal crimen

En un fallo histórico, César Sena y sus padres fueron condenados a la pena máxima. La joven de 28 años entró a la casa de sus suegros creyendo que viajaba a Ushuaia y nunca salió.

Finalmente llegó la justicia para Cecilia Strzyzowski. En una audiencia que mantuvo en vilo a la provincia de Chaco y a gran parte del país, la jueza Dolly Fernández condenó al Clan Sena a la pena de prisión perpetua por el femicidio que sacó a la luz una trama de poder e impunidad política.

El veredicto fue contundente:

  • César Sena: Recibió la máxima pena como autor material.
  • Emerenciano Sena y Marcela Acuña: Fueron condenados también a perpetua como partícipes necesarios.
  • Los encubridores: Fabiana González (5 años), Gustavo Obregón (4 años y 10 meses) y Gustavo Melgarejo (2 años y 10 meses) recibieron penas de prisión efectiva.

El horror: qué pasó con Cecilia

Para entender la sentencia, hay que recordar la atrocidad de los hechos ocurridos el 2 de junio de 2023. Según se probó en la investigación, Cecilia (28) fue víctima de un engaño planificado: la familia le hizo creer que viajaría junto a su pareja, César, a la ciudad de Ushuaia con la promesa de un trabajo y una casa propia.

Esa mañana, a las 9:16, las cámaras de seguridad registraron el momento en que Cecilia ingresó a la casa de sus suegros, en la calle Santa María de Oro, en Resistencia. Nunca más salió con vida.

 

La chanchería y el fuego

La reconstrucción fiscal determinó que la joven fue asesinada dentro de la vivienda entre las 12:13 y las 13:01. Luego, comenzó la fase más macabra del plan: sacar el cuerpo.

César Sena, con la ayuda de sus colaboradores, trasladó los restos en una camioneta Hilux hacia el campo de la familia, conocido como "Campo Rossi" o "la chanchería". Allí, incineraron el cuerpo en una fogata que ardió durante horas para reducirlo a cenizas y huesos. Posteriormente, los restos óseos triturados fueron dispersados en el Río Tragadero para intentar borrar toda evidencia.

 

"Se escuchan bocinas"

La lectura del fallo se vivió con dramatismo. Mientras los condenados escuchaban vía Zoom desde la cárcel, en la puerta del tribunal Gloria Romero, la madre de Cecilia, encabezaba una marcha. "Se empezaban a escuchar bocinas", relató emocionada al confirmar que, después de tanto dolor y búsqueda entre los escombros del río, su hija finalmente tuvo justicia.

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