La situación judicial de Agostina Páez, influencer santiagueña acusada de injuria racial en Río de Janeiro, dio un nuevo giro luego de que la Justicia brasileña resolviera postergar su regreso al país. La decisión implica que deberá permanecer en Brasil entre 10 y 15 días más bajo medidas cautelares y monitoreo electrónico.
Hasta hace pocos días, se esperaba que Páez pudiera regresar a la Argentina en el corto plazo. Sin embargo, el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte decidió mantener las restricciones vigentes mientras avanza el proceso judicial, en el marco de la causa que investiga un episodio ocurrido en un bar del barrio de Ipanema, donde la joven habría realizado gestos considerados racistas hacia empleados del local.
“Estoy desesperada, desbordada, sufriendo un montón, no sé qué tanto más voy a sufrir aquí”, expresó la joven en declaraciones, visiblemente afectada por la situación. Además, manifestó que su estado emocional se agrava con el paso de los días: “Cada vez menos esperanza. Estoy muy angustiada”.
El fallo judicial fue contrario a lo solicitado por la fiscalía y la querella, que habían avalado el regreso inmediato de la imputada a la Argentina. No obstante, el magistrado consideró necesario mantener las medidas cautelares hasta la presentación de los alegatos finales, lo que extendería la resolución definitiva del caso.
En paralelo, la defensa de Páez presentó un habeas corpus con el objetivo de revertir la decisión y habilitar su salida del país. Según la abogada defensora, la medida es clave para garantizar la libertad de su clienta, al tiempo que no descartó acudir a instancias superiores si el pedido es rechazado.
El caso también abrió un debate en el ámbito judicial brasileño respecto a la interpretación de las penas y el impacto de la presión social en las decisiones de los tribunales. Mientras tanto, la joven permanece en Río de Janeiro a la espera de una resolución definitiva que defina su situación.