Un repartidor vivió una verdadera pesadilla durante la tarde del jueves en Gregorio Laferrere, cuando fue atacado por dos delincuentes armados que intentaron asaltarlo mientras entregaba un televisor. El hombre recibió un disparo en la cabeza, aunque logró salvar su vida gracias a una maniobra instintiva que desvió la trayectoria del proyectil.
La víctima, identificada como Damián, se encontraba en la intersección de las calles Celestino Vidal y Besares, realizando una entrega de mercadería, cuando fue sorprendida por dos asaltantes que se acercaron corriendo.
Las imágenes captadas por una cámara de seguridad muestran el momento exacto en que uno de los delincuentes apunta directamente a la cabeza del repartidor y dispara casi sin mediar palabra. Sin embargo, en una reacción desesperada, Damián alcanzó a mover el brazo del atacante justo en el instante del disparo.
Gracias a ese movimiento, la bala impactó únicamente en el cuero cabelludo, provocándole una herida con orificio de entrada y salida, pero sin llegar a perforar el cráneo ni comprometer órganos vitales.
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Tras el disparo, el repartidor logró escapar corriendo, mientras una mujer que se encontraba junto a él cayó al suelo durante el forcejeo. Los delincuentes aprovecharon la situación para robar la camioneta utilizada para las entregas y escapar con la mercadería que aún quedaba en su interior.
Minutos después, vecinos de la zona auxiliaron a la víctima y la trasladaron a un centro médico, donde recibió atención y se confirmó que las lesiones sufridas no revestían gravedad.
Aunque logró recuperarse físicamente, Damián quedó sin su vehículo, su principal herramienta de trabajo, y ahora enfrenta además las consecuencias económicas del violento episodio.
El hecho se suma a otro ataque ocurrido recientemente en Lanús, donde otro repartidor, identificado como Daniel, fue baleado en el abdomen durante un intento de robo mientras entregaba un pedido. En ese caso, la víctima también sobrevivió y permanece fuera de peligro.
Los reiterados ataques contra trabajadores de reparto vuelven a poner en debate la creciente inseguridad y la vulnerabilidad a la que se enfrentan quienes recorren las calles para desempeñar su labor diaria.