Daniela Aramayo, de 30 años, de la ciudad de Salta, denunció que fue víctima de una estafa virtual que la dejó sin su sueldo de $1 millón, el único ingreso con el que sostiene a sus tres hijos de 12, 9 y 4 años.
La mujer detectó movimientos extraños en su cuenta y llamó de inmediato al Banco Macro para frenar la transferencia, pero la operación ya se había concretado. El dinero fue enviado a una cuenta a nombre de Mario Rubén Pereira, de 60 años, con domicilio en Berazategui (Buenos Aires). Aun con esos datos, la entidad no detuvo la transacción y solo procedió a bloquear la cuenta de la víctima.
El robo dejó a Daniela con apenas $80.000, un monto insuficiente para pagar el alquiler, comprar alimentos y cubrir el tratamiento médico de uno de sus hijos, que padece asma crónico y convive con TDAH, lo que demanda consultas frecuentes y cuidados específicos.
“Desapareció todo en minutos. Llamé rápido, pero no lo frenaron. No sé cómo voy a hacer este mes”, expresó con angustia.
La denuncia quedó radicada y la fiscalía especializada en ciberdelitos investiga el caso, mientras la madre deberá esperar al menos 15 días para saber si recuperará el dinero.