Momentos de extrema angustia se vivieron en la guardia del Hospital de Tintina cuando una beba de apenas ocho meses llegó en estado crítico, con sus vías respiratorias bloqueadas por un objeto plástico.
El dramático episodio ocurrió alrededor de las 17 horas, cuando sus padres ingresaron desesperados al centro de salud del interior provincial. La niña presentaba un cuadro severo de asfixia: coloración cianótica —producto de la falta de oxígeno— y un llanto casi imperceptible. Una tapa plástica había quedado alojada en la zona de la laringe, comprometiendo seriamente su respiración.
De inmediato se activaron los protocolos de emergencia. La médica de guardia, Soledad Ponce, encabezó las maniobras de desobstrucción con la asistencia por parte de de los enfermeros. Durante 20 minutos que parecieron eternos, el equipo trabajó con precisión y firmeza para retirar el cuerpo extraño sin provocar lesiones adicionales.
Finalmente, lograron extraer el objeto y restablecer la respiración de la pequeña. Posteriormente, se sumó un doctor, quien colaboró en la evaluación integral para garantizar su estabilización. Según trascendió, tras el procedimiento, el profesional expresó a los padres una frase cargada de emoción: “Le tienen que agradecer, han salvado la vida de la niña”.
Actualmente, la beba permanece internada en observación con pronóstico favorable, bajo el seguimiento del mismo equipo que protagonizó el rescate.
El hecho volvió a poner en relieve la importancia de la capacitación permanente en maniobras de primeros auxilios y la rápida intervención ante emergencias, especialmente en localidades del interior donde cada segundo resulta determinante.