Un llamativo episodio se registró en el marco de la tradicional celebración del Señor de los Milagros de Mailín, en Santiago del Estero, cuando un hombre oriundo de Catamarca, sometido a control judicial mediante tobillera electrónica, fue localizado en la localidad santiagueña participando de la festividad religiosa.
El sujeto, identificado como Ángel Ramón Paz, se encuentra bajo seguimiento por una causa vinculada a violencia de género y debía respetar estrictas disposiciones judiciales.
La situación fue advertida durante la madrugada del viernes, luego de que autoridades policiales de Catamarca informaran a sus pares santiagueños sobre la ausencia del acusado de su domicilio habitual.
Al ser ubicado en Villa Mailín, efectivos constataron que el dispositivo telefónico asociado al sistema de monitoreo se encontraba en un lugar distinto al registrado por el hombre, lo que refuerza la sospecha de que habría viajado sin portar correctamente los elementos de control.
Aunque contaría con ciertas autorizaciones para desplazamientos específicos, la Justicia analiza si violó las condiciones establecidas dentro de su régimen de supervisión.
El caso generó sorpresa debido a que el acusado habría recorrido una importante distancia para sumarse a una de las manifestaciones religiosas más convocantes del norte argentino, donde miles de fieles llegan cada año por motivos de fe.
La situación provocó múltiples repercusiones por el contraste entre el contexto religioso y el aparente incumplimiento de medidas judiciales vinculadas a una causa penal en curso.